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Este texto propone una reflexión sobre las razones ecológicas que pueden llevar a adoptar una alimentación vegana, y sobre algunas cuestiones que un ecologista radical pudiera plantear con respecto a la explotación animal.
No hablaremos aquí del sufrimiento animal, lo que es (con razón) la principal cuestión que hace a la gente dejar de alimentarse con productos de origen animal, sino más bien de la ecología en un sentido amplio. ¿Cuál es el papel jugado, cuáles son las consecuencias de la producción de tal alimento en nuestra sociedad industrializada, y cuáles son las respuestas aportadas desde el veganismo?
Los veganos, por definición, se niegan a consumir productos de origen animal. Es fácil demostrar que tal alimentación «contamina menos» que una alimentación carnívora, aunque esto contradiga ciertos tenaces prejuicios. Así, si se supone que el campo de acción de la ecología no es sólo la degradación del medio ambiente, sino que tiene que ver, de manera más general, con las interacciones entre los diferentes elementos de la biosfera, habría que centrarse en las relaciones entre la humanidad y la naturaleza en general. Lo que forzosamente hay que cuestionarse es la evolución de la agricultura y la tecnología, en donde la relación entre el campo y la ciudad o "el Norte y el Sur" queda inscrita, y el lugar relevante ocupado por la ganadería en esta evolución...
Tierra de Fuego, Tenerife 2006 20 págs.
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