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Murray Bookchin, Cornelius Castoriadis, Claude Lefort, Eduardo Colombo, Alfredo Errandonea (h), Christian Ferrer, Nico Berti, Giorgo Galli, Eugène Enriquez Piedra Libre, Montevideo 1993 168 pág. ISBN 9974-42-004-0 Lo que hoy se llama política no es más que una técnica de organización estatal. Pero la política no se agota en esta función, sino que su ámbito ha coincido casi siempre con el ámbito local (la polis). Es justamente en el conflicto pasado entre ciudad (entendida como comunidad) y Estado donde se pueden encontrar las señales para una reconstrucción de la política social.
Una política nueva radicada en los pueblos, los barrios, las ciudades, las regiones, es la alternativa practicable para no caer en la lógica estatal representada por el parlamentarismo.
La política, actualmente negada, al convertirse en expresión contigente particular del Estado, es la expresión alienante del poder humano, privado de su capacidad decisoria. La forma alienada de la política, o sea el Estado, es la forma que expresa la sumisión de los seres humanos concretos ante fuerzas ajenas y pretendidamente superiores.
La solución al problema de la alienación de la política no consiste en destruir la política, sino en destruir su dimensión alienada y por tanto traerla nuevamente al ámbito de la sociedad civil, reuniendo en una única articulación lógica lo político y lo social, esto es, la aspiración a que la política responda a la lógica de lo social, que la lógica social resuelva la lógica de la política.
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