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Pilar Iparragirre Orreaga nº 26, Tafalla 1994 210 pág. ISBN 84-8136-938-1 Como ocurre con tantos que persiguieron sin descanso el sueño libertario, Félix Likiniano no aparece en las historias oficiales. Pero si en algún lugar del mundo se produce un salto de un régimen de explotación a una situación revolucionaria, es seguro que detrás hay personas como Félix, volviendo a demostrar que la utopía es posible.
Anarquista, fue uno de los combatientes que, en 1936, puso en manos de los donostiarras las armas requisadas en el cuartel de Loiola. Superó la larga noche del destierro, y soñó con un pueblo libre desde el Atturri hasta el Ebro...
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