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Karmela.
En esta segunda parte de "insumisión a las cunas" planteo que, desde la soledad de la cuna y en esta sociedad patriarcal al separarnos por géneros, nos reprimen los sentimientos... a través de la historia y las diferentes culturas. Así, se hace sentir al género masculino poderoso, con lo que puede violentar a las mujeres y dominar la sociedad de cada cultura. Las consecuencias que tuvieron -y tienen- las niñas en esta educación de división de género, "en la cuna,"están directamente relacionadas con la sumisión, la esclavitud y la falta de autoestima.
Como consecuencia de esta última, el quererse parecerse a algunos hombres (género masculino) y abandonar tanto nuestro yo de mujer (independiente, fuerte, uterina, sensual, solidaria), como la empatía con las criaturas, en esta sociedad competitiva patriarcal que estamos viviendo, produce que las criaturas aprendan pronto a convivir con la violencia, la autoridad y la falta de afectividad y se conviertan en sumis@s , poderos@s, egoístas..., con lo cual van manteniendo el orden establecido.
Biblioteca-Archivo Teresa Claramunt, Soria 2009 108 págs. Rústica 20x13 cm
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